Pekín, REPUBLICA DE CHINA POPULAR, (SAN).- Las quejas que presenten la ciudadanía sobre los órganos judiciales o sus funcionarios deberán ser atendidas y respondidas dentro de un plazo de 60 días, según una nueva regulación emitida hoy por la Fiscalía Popular Suprema de China.
De acuerdo con la nueva regulación, los órganos de la fiscalía habrán de registrar y asignar las denuncias y quejas en siete días.
La regulación autoriza a los fiscales generales a ampliar el plazo hasta un máximo de 90 días en los casos complicados.
Los denunciantes serán informados del resultado por escrito, y si no quedan satisfechos pueden solicitar por una reconsideración.
La nueva normativa también exige que los fiscales generales concedan entrevistas con los denunciantes un mínimo de doce veces al año y cada encuentro deberá durar más de medio día.
Las informaciones sobre los denunciantes deben ser confidenciales.
Los funcionarios que no atiendan las demandas en el plazo establecido, aquellos que abusen de su influencia, perjudiquen los derechos legales de los denunciantes o revelen informaciones sobre los mismos serán sancionados.
Las fiscalías tratan las quejas relacionadas con los órganos judiciales y fiscales, las acusaciones sobre la conducta profesional de los funcionarios, los departamentos de seguridad pública y las prisiones, así como las sugerencias dirigidas a los fiscales.